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Listas Crazyminds: Arcade Fire

Desde hace unas semanas, el universo Arcade Fire nos rodea, no hay día sin noticias suyas, sin nuevos temas en directo, sin detalles de su nuevo disco. La cuenta atrás está llegando a su final y ya podemos disfrutar de dos adelantos. Sustanciosos, polémicos, enérgicos, ¿desconcertantes quizás? Sea como sea, la espera se está haciendo de lo más angustioso, y es por ello que antes de que los nuevos temas nos monopolicen, desde Crazyminds queremos hacer un pequeño homenaje a la banda en forma de personal top 10 de canciones que componen esas tres joyas de álbumes que nos han dejado hasta la fecha.

Os aseguramos que escoger sólo diez canciones de la banda canadiense no es fácil. Podríamos haber optado directamente por la vía fácil y poner sólo los considerados como temazos. Pero para qué hacerlo fácil y dejarnos en el tintero tantas otras canciones casi tan grandes como aquellas. No, mejor hacer una selección más diversa, que contenga toda la esencia de una banda que se ha hecho grande a sabiendas, jugando con la épica y la instrumentación, arriesgando y fabricando desde el primer trabajo un sonido único y reconocible, evolucionado y madurado en su tercera entrega, sin abandonar nunca su sello personal.

Probablemente muchos de nosotros hayamos escuchado en bucle en algún momento ese Funeral con el que debutaron hace nueve años. Un álbum que comenzaba con toda una declaración de intenciones llamada Neighborhood #1 (Tunnels), que va acelerando y adoptando poco a poco todos los elementos instrumentales y vocales de la banda. Que te deja noqueado, con ganas de más, pero que en el fondo sólo era un preludio de todo lo que nos esperaba. En el disco y con la banda.

Si la primera Neighborhood es introductoria, la tercera (Power out) es donde, como bien dice el título, se desata la energía desde el primer minuto. Estallan las guitarras, la percusión, los violines meciendo la melodía, todo un festival. Y pasada la mitad del disco, por fin, llega el primer gran tema, el primer gran hit, Wake up. Épica en estado puro pero hecha con buen gusto, derroche emocional, desahogo. Para quien escribe estas líneas, la indiscutible favorita, la de pelos de punta (especialmente recordando el final de sus conciertos con ella).

Si hablamos de pequeñas joyas enmascaradas por los grandes temas, no podemos olvidarnos del final In the Backseat, una canción sencilla, tierna y emocional, al servicio de esa Regine Chassagne que aunque cantar no sea lo suyo tiene algo que nos atrapa.

Neon Bible, el segundo trabajo de los de Montreal, quizás no sea de los que convencen a la primera. La épica de las primeras canciones se ve acompañada aquí de una cierta oscuridad que asoma la cabeza en grandes canciones como la tranquila y profunda Ocean of Noise, predilecta de muchos,  Intervention y su efectivo de-menos-a-más, pero sobretodo ese temazo que es No Cars Go, lo más cercano al sonido del primer trabajo y otra de esas canciones capaces de poner patas arriba cualquier recinto, por grande que sea. Tres ejemplos de lo que hay dentro de un disco que, finalmente, acaba atrapando gracias a la heterogeneidad y calidad de muchas de sus canciones.

Llegados a este punto, la banda de Win Butler pareció pensar que la fórmula quizás empezaba a agotarse. Tocaba poner un poco de calma a la épica y potenciar las canciones en sí mismas. Es entonces cuando apareció The Suburbs, tema más sobrio, comprometido y profundo pero que igualmente caló en muchos de nosotros. Canción que daba título a un disco más difícil que los anteriores, de esos de ir desgranando y disfrutando poco a poco, más largo y heterogéneo que los dos anteriores pero que nos fue ganando con las escuchas. Un álbum en el que se tanteaban distintos terrenos, en el que se jugaba con ritmos y melodías, sin abandonar su estilo propio, consiguiendo ser igualmente reconocibles. Para algunos, el mejor disco de 2010 (y el mejor de la banda), para otros, un bajón. Para muchos, un gran disco del que es imposible escoger las canciones más adecuadas para representarlo. Suburban War y su evolución, o la energía y el toquecillo shoegaze de Empty Room son sólo dos elecciones casi al azar (aunque muy personales) entre la amalgama de excelentes temas que allí encontramos.

Muchos hemos escuchado mil veces Reflektor y hemos sentido la mano de James Murphy en ella. Parece que los derroteros que toma la banda son más electrónicos, savia nueva pero sin renunciar a su esencia. Todo pinta a que nos seguirán ofreciendo más temas con los que rompernos la cabeza a la hora de seleccionar los mejores. Esperemos que así sea, y vaticinamos que así será. Pero para apaciguar la espera, ¿cuáles son vuestros favoritos hasta ahora?

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