Mañana del 1 de marzo. Nos citan con Miss Caffeina a eso de las 12 para una entrevista telefónica. Para quien no sepa cómo funciona esto, todos vamos muy acelerados en las entrevistas telefónicas: el artista porque tiene más entrevistas además de la tuya y se pasa la mañana respondiendo a todos los medios, que a veces le hacen las mismas preguntas una y otra vez –es inevitable–; y el periodista porque sabes que ese artista tiene más entrevistas ese día e intentas no pasarte demasiado en el tiempo con tus preguntas. Así que, después de un «¿Qué tal está yendo el día?» y el aviso de «Voy a poner la grabadora», cual compañía telefónica, esto fue lo que dieron de sí 20 minutos de charla con Alberto Jiménez, voz de Miss Caffeina.
La banda está a punto de estrenar De polvo y flores, su segundo largo. Tras varios adelantos más que apetecibles y adictivos, a Miss Caffeina le espera una intensa gira, primero acústica por los FNAC del país, y después eléctrica por grandes salas. Mientras el resto de los mortales esperamos a que llegue nuestra fecha, ellos se preparan para presentar un disco en el que el productor, Max Dingel, ha sabido sacar lo mejor de la banda, dando como resultado un trabajo más cercano al directo y que gira en torno a lo efímero. Si además quieres saber cómo se llevan con la fama o si les preocupa la delgada línea que separa el indie del mainstream, sigue leyendo.
Crazyminds: De polvo y flores. En el título veo un aire muy de ave fénix: de las cenizas a la resurrección. ¿Hacia dónde va el contenido del disco?
Miss Caffeina: Una temática común que hay en el disco y habla de darte cuenta… Habla de la muerte en realidad, pero no nos gusta decirlo porque suena como muy gótico. Gira en torno a darte cuenta de que todo es efímero, que puede acabar en cualquier momento, saberlo y aceptarlo. Además nos parecía un título muy sugerente.
C: Habiendo dejado el listón tan alto con el primer LP, llega el reto del segundo. ¿Ha habido presión?
MC: La verdad es que no. Todo nos lo planteamos como si fuese la primera vez. Es verdad que con el primer disco se sumó mucha gente a la familia de Miss Caffeina, pero hemos hecho el disco que hemos querido, una vez más, con todo lo que hemos aprendido en este tiempo de gira –han pasado casi tres años del primer disco–. Dicen que el segundo disco es el de confirmación, pero no hemos notado esa presión entre nosotros. Ahora que ya está todo grabado, ha salido el videoclip y el single, sí tienes esa cosa de saber cómo va a reaccionar la gente, si les va a gustar… Hemos ido sacando canciones poco a poco y parece ser que gusta. En fin, que no hay presión, tenemos la ilusión propia de cuando sacas algo que has hecho con mucho cariño.
C: Venís también con más experiencia, habéis desaparecido un tiempo…
MC: Claro. Hemos intentando desaparecer un poco para volver con más fuerza, con algo diferente. No hemos querido enganchar disco y gira constantemente. Creo que este álbum está más trabajado que el anterior en cuanto a que hemos empezado antes a trabajar las maquetas, a pensar en la producción, a elegir el productor que podría ser el mejor…
C: Hablando de productores… Primero Ricky Falkner y ahora Max Dingel. ¿Qué tienen en común para que los hayáis elegido?
MC: Ambos entienden muy bien nuestra forma de hacer canciones y de sonar. Con Ricky hicimos el disco que queríamos hacer en ese momento. Fue la persona perfecta para hacer el primer disco y quedamos muy contentos con él. De hecho, seguimos en contacto. Ahora queríamos hacer algo diferente. Si sacamos, por ejemplo, seis discos en nuestra vida como banda, nos gustaría hacer cosas distintas y trabajar con gente diferente que nos enseñe también todo lo que sabe.
C: ¿Qué tal la experiencia con Max de grabar a lo Freddie Mercury?
MC: Muy bien. Él tiene sus métodos a la hora de grabar que para nosotros han sido muy novedosos en diferentes aspectos. Es un tío que es un loco de todo y entiende la música de una manera que nos parecía bastante increíble. Yo creo que ha aportado muchísimo a este disco, nos ha enseñado mucho y también nos ha quitado algunos dejes que teníamos. Y esto de grabar al estilo Freddie Mercury pues fue muy guay. Un día que llegué al estudio a grabar las voces, él estaba escuchando unas pistas de Freddie Mercury, nos dimos cuenta de que grababa como en 20 pistas de voz y decidimos probarlo nosotros. Creo que ha quedado bastante bien.
C: Tiene que ser cansado también, ¿no?
MC: Sí, imagínate. Nosotros grabamos 16 pistas de coros en el tema, pues tenía que cantar 16 veces en falsete, etc. Pero creo que el resultado merece la pena.
C: Hace casi un año decíais en una entrevista que os gustaría que el nuevo disco fuese «más potente, concreto y directo». ¿Lo habéis conseguido?
MC: Totalmente. Creo que tiene mucha más potencia, está todo más definido… Hay menos elementos, pero más en su sitio. Se acerca más a cómo sonamos en directo, algo que siempre buscamos desde que sacamos el primer EP . Muchas veces te dicen «Pues sois más potentes o más emocionantes en directo que en el disco» y eso es algo que siempre nos quedaba pendiente, así que creo que lo hemos conseguido. Puede que dentro de dos años te diga que se nos han quedado pendientes más cosas, pero por ahora creo que lo hemos conseguido.
C: Entiendo entonces que habéis tenido muy presente el directo a la hora de desarrollar el disco… Cuando escuché Disfraces la visualicé rápidamente en directo al estilo de Cabaret.
MC: Hay mucha gente que dice «Estoy deseando escuchar este tema en directo porque tiene que ser un bombazo». La realidad es que haces el disco y te pasas dos años de gira, entonces plantear el disco para tocarlo en directo es muy buena idea porque quieres que refleje aquello en lo que has estado trabajando. La verdad es que nosotros no podemos tener ya más ganas de tocarlo en directo y empezar la gira.
C: ¿Os facilita el trabajo esto de que sea un disco fácil de trasladar al directo?
MC: Bueno, ha habido momentos en los que nos hemos dejado llevar un poco y tal vez no hemos pensado demasiado en ello. Ahora estamos ensayando con sintes, teclados, efectos… Nos hemos dejado llevar pero todo se puede plasmar luego en el directo.
C: ¿Qué preparáis para la gira?
MC: Ahora que tenemos dos discos el repertorio es más largo, así que el concierto será más largo. Hemos quitado canciones que nos parecían que ya no estaban muy en nuestra línea, esas que quizás ya no nos representan tanto. Intentaremos prescindir de los temas de los EPs y centrarnos en los dos discos. Básicamente nos centraremos en presentar este último, claro.
C: Dice Jeff Tweedy que uno de los momentos más bonitos para un músico es cuando la gente canta por primera vez tus canciones en un concierto. ¿Recordáis ese momento?
MC: Sí. De hecho, al principio es una sensación bastante extraña porque es algo muy íntimo lanzar un tema. Y luego te encuentras que la gente conecta con esa canción y todos la cantan de repente en una sala o un festival… Es increíble. Ahora con el segundo disco es como volver a empezar de nuevo, porque todavía no sabemos cuál va a ser el tema favorito. Será una sorpresa.
C: Varios Eps, dos discos, de la autoproducción a la multinacional, largas giras, promoción… Echando la vista atrás, ¿qué balance hacéis? ¿Qué os queda pendiente?
MC: El balance es muy bueno. Hemos ido poco a poco pero siempre dando un pasito más. Creo que hemos currado mucho y hemos sacrificado muchas cosas por la música y últimamente parece que nos está llegando la recompensa de todo. Siempre nos lo hemos planteado como una carrera a largo plazo, no como algo inmediato. No queríamos llegar a la gente de una forma forzada. Poco a poco se ha ido haciendo la cosa más grande, hemos ido teniendo más ayuda exterior, con más gente implicada en el proyecto… A mi me gusta decir que a todo el mundo le gustaría tener una casa más grande, ¿no? A no ser que tengas una pedazo de mansión y entonces te conformas con la mansión. Hay que tener paciencia y pensarlo todo en pasos pequeñitos.
¿Algo que nos gustaría hacer? Más o menos creo que estamos cumpliendo todas las metas que nos vamos poniendo. Nos encantaría llegar a tener la repercusión suficiente como para hacer un espectáculo bastante grande, no tanto por el espacio, sino por la producción, algo potente. Poder hacer un DVD con un directo…
C: Dicen que la fama consiste en que te conozca gente que no te conoce en absoluto. ¿Os parece así? ¿Cómo os lleváis con eso de ser conocidos?
MC: Es cierto. Aunque tampoco me parece que seamos conocidos. Tenemos un público en el que sí eres alguien conocido, pero la familia de mi madre, por ejemplo, sigue diciendo: «¿Qué tal el grupito?, ¿sigues haciendo conciertos?». Pero sí que es verdad que cuando la gente te reconoce te quedas como extrañado y diciendo «¿Se hace la foto conmigo porque me conoce o…?». Es un poco raro. Parece que te conoce mucha gente, pero en realidad no saben cómo eres. Lo mejor es tomárselo como una cosa divertida y sin darle mucha importancia.
Muchas veces te sientes mal porque no te acuerdas cuando te dicen «Soy tal en Facebook». Pero también lo entiendo. Yo soy fan de muchos grupos y artistas y es algo que tienes muy integrado en tu vida, los llevas en el iPod, ves sus vídeos… Es como si lo conocieras. Y sí, tú me puedes conocer mucho, pero yo a ti no te conozco. Es extraño.
C: Sois también muy de redes sociales y eso también ayuda a acercaros al público. ¿Alguna anécdota?
MC: Sí. Gente que te escribe y te pide tomar un café. Y guay, pero es raro porque yo también tengo mis propios amigos. La gente te tiene muy integrado en su vida, como decía, y tiene mucha confianza contigo. Yo que soy una persona bastante cortada, pues uno se siente un poco raro. Hay de todo, pero que la gente te tenga tan en su día a día y tenga ganas de conocerte es muy bonito en realidad. Recuerdo en Barcelona, que tocamos en Apolo y al año siguiente volvimos. Me encontré una pareja que me vino a decir que se habían conocido en nuestro concierto y que habían vuelto por el aniversario un año después y es superbonito. También hemos tenido peticiones de boda… Hay momentos en los que hay gente que te dice cosas que te sorprenden y te gustan mucho.
C: Tanda de preguntas de actualidad:
¿Hay machismo en el indie?
MC: Lo puedo entender un poco pero no creo que sea tan así. Creo que en otros ambientes hay más. En general hay más músicos hombres, técnicos hombres… y no sé muy bien por qué, aunque tampoco he pensado mucho en ello. Hay más hombres que mujeres en la música y en el indie en concreto también, pero no creo que haya machismo. Hay chicas muy buenas como Zahara, Russian Red… gente reconocida y valorada y son mujeres. No estoy muy de acuerdo con eso.
¿Quién traza la línea entre el indie y el mainstream?
MC: No lo sé y tampoco estoy muy interesado en saberlo. Supongo que es gente que no hace música porque no se ponen en tu lugar. Cuando haces un disco no piensas en eso. Pero vamos, supongo que es normal que la gente agrupe.
¿Spotify da beneficios a los músicos?
MC: Muy poquito, pero me parece una herramienta bastante buena para escuchar música y que además es legal. Está muy bien. Realmente un músico de donde saca su sustento hoy en día es de los conciertos, ni siquiera de los discos, así que tampoco me parece preocupante. Es una plataforma muy buena para escuchar música.
¿Es cierto eso de que si le demuestras a la industria que no la necesitas viene a buscarte?
MC: No creo que sea tanto eso, pero sí que creo que las cosas han cambiado. Antes, cuando una discográfica confiaba en ti, a lo mejor no tenías ningún recorrido y empezabas a tenerlo cuando firmabas. Ahora suele ser al contrario: cuando tienes un poco de repercusión o de nombre y llenas salas es cuando se interesan. Viendo cómo está la música lo entiendo. Nosotros lo hemos hecho así, hemos grabado por nuestra cuenta y hecho todo nosotros y luego ha llegado quien ha querido apoyar el proyecto.




