Nueva entrega del diario de grabación de Niño Burbuja, inmersos en lo que será su nuevo EP. Ellos mismos nos cuentan todos los detalles:
DIA 3
Después de un día un poco espeso con los bajos llegamos a las guitarras. De nuevo tenemos a nuestra disposición el gran backline del estudio en cuanto a amplificadores y micros y, a pesar de que en directo siempre usamos un Vox, acabamos por usar también el Fender y el Hiwatt que andan por el estudio, según la canción. El Fender lo usamos para las partes un poco más agresivas, mientras que el Hiwatt nos viene de perlas para las partes más rítmicas por su claridad. Cuando grabamos Calpico teníamos bastante claro que queríamos grabar las guitarras directamente con los efectos, pero en esta ocasión no lo tenemos tan claro y optamos por tomar dos pistas por toma; una con los efectos, y otra sin ellos; especialmente con la intención de afinar bien las reverbs y delays y tener también una señal limpia que no viene mal para hacer alguna locura en la edición.
Empezamos la sesión con las guitarras de Polar, que son de las más complicadillas (especialmente la intro). Con Guille trabajamos además algunas secciones rítmicas un poco difíciles que preferimos editar directamente después de la toma si consideramos que es buena, así que siempre empleamos tiempo en eso. Mientras, Cristian termina de afinar un poco las letras; algo que se está convirtiendo en costumbre para nosotros de no tenerlas cerradas casi hasta el final. También está el hecho de que el proceso de composición no ha sido fácil y nos es más sencillo a nivel global encajar las letras dentro del contexto musical de la canción.
Para Fe echamos de menos no tener una guitarra eléctrica de caja, o semicaja, que nos de un poco el sonido de referencia que estábamos buscando, pero nos apañamos y acercamos bastante con la configuración que tenemos, afinando bien la combinación de ampli y micro. También echamos mano de un Roland Space Echo que hay en el estudio para algunos delays; su sonido lo-fi le da un toque bastante chulo a todo lo que pasamos por él. Y para rematar el día acabamos grabando algunos acordes con mucha distorsión y delay, parecido al sonido de Microsoñadores, aunque echamos de menos no habernos traído un Fuzz Factory de Z.Vex que anda por el local de ensayo. Pensábamos al principio de la sesión que sería posible atacar las percusiones, pero preferimos esperar a tener las voces hechas y cerramos el día con menos horas de lo previsto.
Entre medias también celebramos el cumple de Marco por cierto, con unos Gin Tonics con hierbabuena y unas cervezas más que merecidas 🙂




