El adelanto del nuevo disco de Toy es de esas canciones que inmediatamente te llaman la atención y que no dejan a nadie indiferente. Por eso, no hemos podido resistirnos a ponernos a escucharla como locos y traeros una nueva entrega de nuestros Crazyminds Opina. ¿Qué nos ha parecido?
David Arias: Los ciclos históricos se repiten con frecuencia. Nuestra realidad se parece cada vez más al desencanto que provocó el estallido de los sesenta. La juventud quiere crear nuevas fronteras mentales a través de experimentar con el arte. La música es el camino elegido por Toy para capitanear ese hastío generacional. Nada mejor que la psicodelia shoegaze para revestir el Rock de siglo XXI descarnado. Generacional y atmosférica. Toy nos ofrecen un nuevo salmo que reverenciar. 9/10
Montserrat Sacher: Últimamente, para que me guste una canción debo escucharla más de dos veces, pero TOY ha dado en el clavo: no hace falta que a los pocos minutos su cantante tenga que cantar para demostrar que son ellos, no, dejan que los instrumentos hagan su parte y nos involucren a quienes escuchamos. Así que a la espera de escuchar el resto de canciones del disco, estamos ante uno de las mejores canciones del año. 9/10
Marta F Fuster: Ocho minutos. Una introducción instrumental más larga de lo esperado. Parones en medio de la canción. Más desarrollos instrumentales, más delirios. Un poquito de experimentación, sin pasarse. Y un poco de melodía, claro, aunque no llegue a estallar ningún estribillo, aunque estos nunca han sido la marca de la casa. Y todo ello, toda una declaración de intenciones. Aunque sean intenciones que ya les conocíamos, que nos son muy familiares, que a todos los que nos cautivaron con su disco de debut nos convencen. Escuchas Join the Dots y sientes como si fuera una canción descartada de su disco de debut, pero no por ello de menor calidad. Una canción con un cierto punto de riesgo, que sólo pueden permitirse el lujo de sacar cuando todo el mundo que debería conocerles y seguirles ya lo hace. Para qué nadie más. Parecen orgullosos de su sonido y quieren seguir experimentando con él sin concesiones. Y nosotros encantados de que lo hagan. 8.5/10
Román De Arquer: Join The Dots es un tema que empaqueta aires experimentales y psicodélicos en un recorrido de casi ocho minutos. También está dotada de subidas y bajadas de intensidad que se van sucediendo durante el transcurso de la canción. No es un sonido apto para todas las mentes, pero si al escucharlo encaja contigo, se te hará corto y todo. 6,5/10
Álex Vidal: Cuando la ambición acompaña un tema con enjundia, la música destacará. Cuando no, la ambición se torna pretenciosidad y la neopsicodelia en un pastiche barato de Pink Floyd. Inflado, excesivo y nada emocionante. Mejor acudir a las fuentes originales. 1/10
Crazyminds Opina: Analizamos “Join The Dots”, adelanto del nuevo disco de Toy
Olga Font: Volvemos otra vez al legendario siniestrismo ochentero con un bajo potente, guitarras distorsionadas y voces graves. De lo que más se parece en la actualidad a The Horrors pero yendo más allá por los imprevistos cambios de ritmo, momentos extáticos y maestría de la guitarra. Un retorno soberbio. 9/10
Jordi T: Toy no se andan con chiquitas. Join The Dots es un tema que se inicia con un pegajoso bajo, para estallar en un bucle de noise con infinitas texturas de guitarras y gran protagonismo de los pedales. Es un tema largo y envolvente, pero encorsetado y a mi parecer demasiado producido, así que sigo con la misma sensación que me dio Toy con su primer trabajo: un hype como la copa de un pino si miramos la prensa británica, pero no nos pasemos, es un buen tema de una banda solvente, pero no compro que sean los que nos quieren vender. Aparte, este tema ya lo he escuchado en innumerables bandas antes. 6,5/10
Paula Martín: No sé si debo, pero no he podido evitar ilusionarme con un próximo gran álbum de esta banda al escuchar el adelanto que nos presentan. El ritmo motorik de Join The Dots, combinado con una progresiva introducción de la instrumentación hacen de este tema un claro futuro hit. La canción evoluciona dejando entrever su lado más shoegaze, con varias explosiones de sonido, dejando la parte vocal a un lado y centrándose en el crescendo de la línea musical hasta una definitiva expansión final, que es, sin duda, la parte clave de la canción. 8/10




