Fecha: 1 de marzo de 2014.
Lugar: KER Club (Barcelona).
Uno de los nombres más conocidos e influyentes del dubstep actual, Skrillex, ha estado haciendo una pequeña gira, bajo el nombre de Takeovers 2014, consistente en hacer diferentes actuaciones en sólo 4 ciudades de todo el mundo a lo largo del mes de febrero. Las escogidas fueron: San Francisco (7 sesiones), Brooklyn (5 sesiones), Amsterdam (5 sesiones) y, por suerte, Barcelona (4 sesiones). Los sitios escogidos para actuar en la capital catalana han sido la sala Moog, Razzmatazz, Be Cool y Ker Club. Pudimos asistir en la del último día y os intentaremos contar en qué consiste la experiencia de asistir a una sesión de Skrillex.
Aunque a lo largo de la noche había otros dos nombres suculentos del panorama house y dubstep internacional, Tensnake y Alvin Risk (quien ya había estado en Barcelona el año pasado participando en el Sonar), la mayoría de los espectadores asistieron al evento para ver a Skrillex. Tantas eran las ganas de ver al DJ de Los Ángeles que, cuando empezó a retrasarse (al final empezó 30 minutos tarde), la gente empezó a mosquearse. Por suerte, Tensnake, quien estaba pinchando en aquel momento, fue listo y tiró de versiones de clásicos, como Blue Monday, que mantuvo entretenido al público un rato más.
Una vez llegó Skrillex, y empezó a trabajar, la locura se desató, locura que no pararía hasta una hora y cuarenta minutos más tarde, cuando finalizó su sesión. Empezó tan fuerte que, después de acabar la primera canción, hubo gente que tuvo que escaparse de la multitud (el concierto estaba en sold out) porque no podía aguantar la energía que desprendían todos los de su alrededor cuando los temas llegaban en las partes del drop the bass. Un concierto que, a los que les guste Skrillex o, incluso, los que alguna vez lo han escuchado solo por motivación o porque no les molesta su sonido, disfrutarán como pocas veces lo han hecho. Las sensaciones son difíciles de describir, pero se podría definir como una explosión de adrenalina que no tiene freno y capaz de volver loco a cualquiera. Por ejemplo, la mayoría de los asistentes acabaron empapados de sudor (algunos sin camiseta), incluso el mismísimo DJ estaba sudando como si estuviera en pleno agosto.
Esto sí, las personas a quien no les guste Skrillex o encuentran horrible su música (recordamos que es un artista que suele provocar polos opuestos, o te gusta o no puedes con él, no hay puntos medios), tal y como para unos puede ser una bomba de adrenalina y disfrute total, para estos será una sesión insoportable y que, con menos de 5 minutos, ya estarán más que hartos. Para unos será de las mejores sesiones de su vida y, para otros, de las peores. Pero, los que estuvimos en el KER Club, en general disfrutamos como niños pequeños hiperactivos.
El repertorio del DJ fue bastante variado. Tanto hizo algunos remixs nuevos como otros muy conocidos por sus fans (como el de Promises de Nero, Levels de Avicii o el galardonado Cinema de Benny Bennassi) como pinchó diferentes partes de canciones suyas creando un mashup, al más puro estilo de Skrillex, creando los momentos que más disfrutó el publico. Entre estas últimas estaban My Name Is Skrillex, Scary Monsters and Nice Sprites, Bangarang, First of the Year (Equinox) o Make It Bun Dem entre muchas otras. La sesión acabó con Skrillex y Alvin Risk presentando Try It Out, canción compuesta por los dos productores.
Además de pinchar, el DJ también dio un poco de espectáculo. No paraba de moverse, bailar y saltar al mismo tiempo que iba modulando y jugando con los diferentes sonidos y ajustes para pinchar las canciones, más de una vez se puso de pie sobre la mesa de mezclas para jugar con los asistentes, los hacía cantar, levantar las manos, agacharse… Normal que él también acabara lleno de sudor. Por otra parte, a lo largo de toda la sesión un miembro del equipo de Skrillex estuvo grabando todo el rato ya que, como contaron antes de presentar Try It Out, estaban cogiendo imágenes para el videoclip de esta canción; noticia que el público cogió muy bien por ser escogidos para tomar parte de su nuevo proyecto audiovisual.
Por último, solo recordar lo siguiente: si te gusta o no te molesta Skrillex, si tienes la oportunidad de ir a un directo suyo, no lo dudes, es una experiencia única y muy recomendable. Por otra parte, si no te gusta o, directamente, lo encuentras insoportable, no vayas a un concierto suyo aunque te inviten, difícilmente aguantarás más de 10 minutos.




