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MALAS CALLES (Martin Scorsese, 1973)

Esta semana hacemos reminiscencia de una época fundamental en el cine americano en particular, y en el mundo cinematográfico en general. Hacemos mención a uno de esos directores que marcan tendencia y que pertenece a una generación que jamás podrá ser olvidada: la generación de los años setenta.

Hablamos de Martin Scorsese, y para no poner orden ni preferencias vamos a hablar de Malas Calles. En esta película se forma el tándem Scorsese-DeNiro (y otros actores que trabajan asiduamente con Scorsese como Harvey Keitel también aparece en el film), tras ser presentados por otro director amigo: Brian de Palma.

Este film (tercera película del director tras Who´s that knocking at my door del año 1969 y Boxcar Bertha del año 1972), se centra en la vida de Charlie (Harvey Keitel), un joven que vive en el Little Italy (Nueva York) en otoño del año setenta y dos, en una época convulsa y marcada por la guerra del Vietnam, en la que difícilmente podía vivir evadiendo los negocios sucios del barrio. Poco a poco, la vida de Charlie se va agrietando con las salidas de tono de su problemático amigo Johnny Boy (Robert de Niro), al que intenta sacar de esa espiral de destrucción (Johnny se dedica a malvivir pidiendo préstamos para no devolverlos). A eso se suma una relación con la prima de éste, mal vista por su tío, un mafioso italiano con diversos negocios en la zona.

Este argumento es la primera toma de contacto en el cine de gángster de Martin Scorsese, que a lo largo de los años nos seguiría deslumbrando con joyas como Taxi Driver (Taxi Driver, 1975), Toro Salvaje (Raging Bull, 1980),o Uno de los nuestros (Goodfellas, 1990).

Malas Calles nos deja ver la frescura y el talento detrás de las cámaras de alguien que quedará como uno de los grandes de la historia del cine, marcando una época con innovadores y atrevidos movimientos de cámara, ralentización de ciertos planos, utilización de zooms, utilización de dolly´s, y una explotación deslumbrante de la música popular estadounidense (en su mayor medida pop e indie). Scorsese emplea y homenajea ese manido clasicismo y a la vez lo pervierte con su innovadora puesta en escena, dotando a la escena de frescor y una nueva vida.

Sin duda alguna, Scorsese ha sido la referencia en directores de gran renombre actual como Quentin Tarantino o Wong Kar-Wai, y lo seguirá siendo en futuros realizadores cinematográficos, por eso esta primera (tercera) obra de cine negro del director es y será una referencia en lo que después significará toda su filmografía, es decir, su punto de inflexión.